sábado, 5 de mayo de 2012

Un día en la Vida

Faltaba una hora para volver al colegio, tenía unos libros de italiano que había estado leyendo porque me interesaba muchísimo aprender el idioma después de haber hablado con una chica de allá que sabía perfectamente español . Me entusiasmé mucho aunque tenía gran dificultad con la pronunciación pero estaba tan entusiasmada (hasta hoy lo sigo estando) que me decidí a aprender y aunque sea tener una buena base del idioma. Pero ni ese entusiasmo calmó el pesado sueño que me invadía y había tratado de disipar con los libros, y como estaba reposando en la cama no tardé en quedarme dormida casi sentada, eso no me había pasado nunca pero cuando me dí cuenta había dormido profundamente a pesar de mi horrible postura y ya había pasado la hora que faltaba para volver al colegio, eran las 3. Decidí seguir durmiendo y faltar como era costumbre en mi y al mismo tiempo podía evadir la invitación que me habían hecho unos amigos de ir a ver películas, aunque tenía ganas, (no mucha) no tenia dinero. No tarde en volver a dormirme hasta que mi mama entró a la habitación, yo estaba acostada ahí y cuando oí el ruido que hizo pude abrir los ojos con dificultad y mucho sueño. Eran las 6, ella siempre llegaba a esa hora .
-Faltaste a la escuela? Llegué con ganas de comer ese pan que dijiste que ibas a hacer.
Me dijo en un tono tranquilo y agradable. Solo atiné a mirarla como pude, con los ojos semiabiertos y largué una especie de quejido, pero no lo era, tenía tanto sueño todavía..Y creía firmemente que ese tono agradable se debía a que la noche anterior le dije que iba a hacer pan, cosa que no hacía comúnmente pero creía que debía mantenerme ocupada un rato en algo bueno y lo iba a hacer con mucho gusto. Así que volví a cerrar los ojos y creo haberme despertado media hora después y ya no sentía sueño pero si un gran dolor de cabeza, de dientes y estaba muy congestionada, suele pasarme cada vez que duermo en exceso. La habitación tenía las luces apagadas pero entraba una tenue luz por las persianas de la ventana, aquello me encantaba, el silencio y la luz natural no habría podido ser mejor, luego me senté como pude todavía estaba muy dormida, miré la puerta cerrada y hacia el costado, la ventana tiene vidrios de espejo y me vi. Me vi a mi misma con cara de cansancio, estaba completamente dormida todavía. Miré al frente y volví hacia la ventana, lo que vi me hizo despertar de repente y abrir ligeramente un poco mas los ojos.. me había confundido a mi misma con un chico, tenía todo el pelo atado en un rodete pero no veo el porque parecerme a un chico, aquello me enojó un poco.
Volví a recostarme para estirarme en eso entró mi hermana, yo estaba completamente despierta.
-Estoy gorda? Estoy mas gorda que cuando empezó el año? Me preguntó un poco ansiosa.
Eso me enojó muchísimo mas de lo que reflejé, ya que me lo preguntaba frecuentemente y su peso ni aspecto variaban ..y ya sabía la respuesta de mi parte. Si no era un enojo era un regaño diciéndole que uno no baja de peso preguntando, sino haciendo "algo" realmente, actividad física, una dieta equilibrada o alguna de esas tonterías que a mi no me importaba en absoluto pero que a ella la consumían.
-No me acuerdo. Le respondí lo mejor que pude, pero solo dije eso y nada más.
Me levanté y me fui a lavar la cara y los dientes, eso siempre hace que me sienta mejor, sin congestión.
Al ir al comedor estaba mi mama, y me volvió a recordar lo del pan.
-Necesito huevos y manteca.
Salí a comprar, la tarde estaba especialmente hermosa, estaba cálido y bien soleado a pesar de ser otoño y las calles estaban mas transitadas de lo normal, eso no me gustaba mucho pero que podía hacer?
Iba caminando, autos que pasaban y pasaban como nunca, y entre todo veo a tres nenes de entre 6 y 8 años que saltaban desesperadamente el alambrado de una casa, ellos son del barrio pero por su rapidez para salir y los rostros de nerviosismo y miedo que tenían supongo que ninguno vivía en esa casa y me preguntaba que travesura habrán hecho.. aquello me causó gracia pero ni siquiera me detuve a mirar. Luego me crucé con dos señoras de avanzada edad, de hecho tan avanzada que cuando era muchísimo mas chica que ahora eran igual de viejas, jamás podría adivinarles la edad pero sin embargo estaban bien dispuestas cargando las bolsas de las compras y poniéndose al día con las noticias del barrio.. lo que les interesa mas que a nada en el mundo y debo decir que no me caían para nada bien, si muriesen, no creo que extrañe su presencia ni la de ellas, ni la de nadie en mi barrio.
Seguía caminando y veo a un chico cruzando la calle, miré para atrás porque tenia que cruzar también y me di cuenta que era Él. Se llama Pablo y no lo veía hace mas de dos años, a pesar de que vivíamos a pocas cuadras.. y me sorprendió el hecho de que tardé en reconocerlo siendo que antes lo podía divisar a una cuadra de distancia. Y me acordé mis tiempos de nena tonta (mas que ahora) en las que estaba "locamente enamorada" de él y cuando él era el panadero de un almacén muy grande cerca de mi barrio, cuando mostraba sin vergüenza que él me gustaba y cuando me rechazó. Yo creo que fue mas que nada por mi edad, yo 12 y el 18.. y lo entiendo, además hasta hoy en día no soy para nada atractiva. Pero no lo saludé, estoy completamente segura de que también me vio pero no lo saludé, me puse algo nerviosa y solo pude mirar al piso, mis guillerminas azules se hicieron mas interesantes que nunca en ese momento. Hasta que él siguió y yo por detrás (para mi desgracia, íbamos en la misma dirección) pero con bastante distancia, así que eso me tranquilizó y seguí mi marcha hasta el almacén.. hasta que me dí cuenta que lo había olvidado completamente, cosa que me relajó muchísimo y hasta me puso contenta.
Compré lo que necesitaba y me sobraba algo así que le compré un chupetín a mi primito, siempre es algo molesto e inquieto así que lo podía tranquilizar con eso, además es lo mas adorable del mundo y siempre que puedo le compro algo, siempre está contento.
Cuando llego a mi casa él ya estaba ahí. Preparé todo para empezar a hacer la masa y él estaba ahí metiendo sus manos, llenándose de harina la ropa. Aquello no me hacia gracia, de hecho me enojaba por que odiaba que me interrumpiesen  y él lo estaba haciendo a sus anchas. Al rato se puso a cantar y bailar lo que le enseñaron en el jardín, que criatura mas hermosa! era tan gracioso y hermoso a la vez que el mal humor se me fue al instante, estaba riéndome de sus payasadas.

Ya caída la noche, casi madrugada estaba sola en mi habitación leyendo un libro, el sueño me mataba pero me resistía a dormir, no se por qué. No quería dormir todavía. Tenía una sensación rara, era algo parecido a la tristeza juntado con el cansancio, no se bien, creo que fue la emoción que me dejó el libro que estaba leyendo por que la protagonista se termina suicidando y la historia era un poco de desamor. Así que aproveché que todos dormían y saqué un cigarro que tenía guardado hace tiempo y lo empecé a fumar con la paranoia de que alguien abra la puerta, aunque sabía que no pasaría nada.. había estado sola y sin interrupción durante horas. Me miré al espejo para ver que tal lucía y trataba de hacer círculos con el humo que para mi sorpresa me salían muy bien a pesar de que era la primera vez que intentaba hacerlo. Sonreí.
Al otro día no había nada de especial ni nada por el estilo, pero el día estaba tan hermoso que me puso de buen humor, se podía estar con remera, con lo mas cómodo que cada uno tenga. Revisando la correspondencia, llegó una carta para mi. Era un amigo, Emiliano, que de hecho ya no lo era, pero me sorprendió tanto ver una carta de Él, y a la vez me puse muy nerviosa, mas que cuando vi a Pablo. No creía que fuese posible recibir una carta de él ya que nuestra amistad no terminó de la mejor manera (algo típico en mi, terminar relaciones de cualquier tipo de muy mala manera), y buscaba excusas tontas para creer que se había confundido, pero no. Mi nombre, mi dirección, su letra. Era él realmente, la abrí y me sentí muy contenta, de muy buen humor, decía quería que volvamos a ser amigos pero al leerla también me sentí un poco avergonzada debido a mi comportamiento y la razón por la cuál dejamos de serlo, eramos tan amigos que en mi interior esa amistad se convirtió en otra cosa y yo creía que a él también le pasaba lo mismo pero salí de duda cuando me di cuenta que estaba interesado en una amiga mía y no lo pude soportar así que simplemente le dejé de hablar. Me acuerdo lo último que me dijo "Si necesitas a un amigo, yo siempre voy a estar" y seguidamente le deseé mucha suerte en su vida por que era una excelente persona. Aún lo es. Han pasado 8 meses después de eso, hasta que a los 4 meses recuerdo que le mandé una carta preguntándole como estaba y que me había estado acordado de él (nunca me había acordado tanto de él en mi vida...en la tele pasaban cada 5 segundos la propaganda de una película (muy buena) donde trabajaba una actriz que lo mataba de amor a Emi, en nuestras charlas se la pasaba hablando y hablando de ella y de cuánto la amaba, así que tomé esas propagandas como señales para volver a comunicarme con el y tal vez componer la relación) pero su respuesta fue glacial para mi, aunque me había escrito muy amablemente, solo se remitió a contestar a mis preguntas, como estaba y esas cosas, no mas. Lo cuál me dio a entender un desinterés profundo y me juré a mi misma que nunca mas volvería a tratar de comunicarme con él. Otro indicio de que mis promesas no valen nada y tampoco mi ser. Pero mas allá de mis ataques de moral, estaba contenta por que si bien lo extrañé solo los primeros dos días, estaba algo arrepentida y el hecho de que se haya acordado de mi, solo como amigos, me daba cierta felicidad.. felicidad por que tenía una mínima certeza que me tenía algo de cariño y que me recordaba de una buena manera. Al igual que yo.

Los días siguientes fueron igual de monótonos entre si, pero bellos y soleados.

































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